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martes, 26 de abril de 2016

Extinción animal en México y conciencia social individual

Introducción

Mi país me fascina, porto orgullosa sus colores, y al leer “Mamíferos mexicanos en peligro de extinción”, de Armella Villalpando, M. A., y Yáñez López M. L., vi una realidad que solo conocía en tinieblas, una verdad que aunque dolorosa, existe y está latente día a día.  México está siendo ultrajado por su gente, nosotros mismos estamos lacerando nuestros ecosistemas, nuestro medio ambiente, y estamos matando a nuestros animales. Porque sí, son nuestros. No podemos pensar que la responsabilidad de cuidar nuestro mundo es del otro, del vecino, del ser ajeno a mí. Este país, es mío, y yo le debo cuidados, no solo por obligación, si no por amor, porque esta es la tierra que me arropa diariamente.
La extinción animal que se vive en el mundo, es algo que también se presenta en nuestro país, y los mamíferos son los más afectados. Animales de tierra y mar están siendo arrasados por culpa de la destrucción y contaminación de sus habitad. Es impactante comprender como animales como el preciado Jaguar, que tanto veneraban nuestros antepasados, este en peligro de extinción, por acciones como la caza indiscriminada. O como la ignorancia con respecto a los mamíferos marinos, que llegan a nuestros mares a reproducirse, y son cazados en épocas de  apareamiento, han bajado sus tasas de natalidad.

La humanidad debe tomar conciencia de sus actos, y hacer valer el derecho que tiene los animales de vivir, y de la importancia que tienen en todos los ecosistemas mundiales. Solo así podremos lograr generar un cambio positivo en todo esta destrucción.


Extinción animal
“Más de la mitad de las especies de mamíferos silvestres que viven en México, son reconocidos en algún nivel de peligro de extinción” (Armella Villalpando, M. A., y Yáñez López M. L. 2011). La cacería ilegal o comercial, la devastación de los habitas y la contaminación, han provocado que esto suceda. El camino que hemos recorrido las personas para la conquista de este planeta, ha dejado grandes heridas entre las especies animales.
La cacería indiscriminada de animales, ha hecho desaparecer muchas especies en nuestro planeta, como el oso pardo mexicano (Ursus arctos nelsoni), también denominado “oso plateado”. La destrucción del habitad natural de especies, nos ha orillado a tener en zoológicos y en reservas naturales a especies de animales como el lobo mexicano (Canis lupus baileyi), que se encuentra en estado de conservación, y tiene que ser reintroducidos en áreas naturales para que puedan reproducirse y aumentar su población. Animales como la vaquita marina que se encuentra en serio peligro de extinción y está protegida por leyes de conservación, han mermado sus poblaciones, ya que quedan atrapadas en las redes de los pescadores comerciales, que sin dar importancia y sin tener vigilancia, pescan en zonas donde estos animales se reproducen.
Ejemplos como estos son los que han hecho que se modifiquen las leyes aplicando sanciones mayores a los infractores, pero lamentablemente aun cuando las especies son salvadas de actos como el tráfico de animales, las leyes para la reinserción y mantenimiento de estas especies decomisadas es muy raquítico y suele llegar a la muerte del animal. Las leyes solo permiten la liberación del animal si hay un lugar adecuado, y los zoológicos no suelen tener la estructura para albergar a toda la cantidad de especies rescatadas que llegan en distintos grados sanitarios. Por eso es que en países más evolucionados como Estados Unidos, recurren a la vía rápida que es la Eutanasia (Bertonatti 2001).
Organizaciones como Pelagic Life, que es una sociedad mexicana, que busca documentar la forma de vida del tiburón, se topa también con la realidad de que los tiburones están siendo pescados indiscriminadamente, y que se hace para ganar solo unos cuantos pesos por su carne. México es el 6to país de captura de tiburones a nivel mundial, 97 millones de tiburones son capturados al año. Mas del cincuenta por ciento de estos tiburones provienen de la península de baja california y el mar de cortes.
Estos son solo algunas de las cosas que el humano ha provocado en el mundo, por falta de conciencia. La indiferencia que tenemos hacia la preservación de las especies animales, nos traerá graves consecuencias, ya que sin los animales, estamos generando una grave crisis en la armonía natural de nuestro planeta.


Conciencia social
Los humanos, que también somos una más de las especies de mamíferos, deberíamos preguntarnos, ¿hasta dónde llega mi extensión territorial en el planeta? Cada especie de animal o planta, tiene una extensión territorial y un medio ambiente donde existir. Pero nosotros con nuestras características especiales, hemos logrado vivir casi en todas partes del planeta, invadiendo así el hogar de muchas otras especies que solo pueden vivir en ese ecosistema. La población mundial se ha multiplicado de manera impresionante con el pasar de los años, solo en México del 2010 al 2015 se incremento en 7 millones de habitantes, esto nos puede dar una idea de cuan vasta es la extensión territorial  y cuantos los  recursos naturales que necesita el ser humano. Entonces cuestionándonos  acerca de la cantidad de espacio que ocupamos en la tierra, haremos reflexión sobre cuánto es lo que dejamos para los demás seres vivos.
“Un tal Harris, antropólogo, sostuvo alguna vez que vivimos en una sociedad cosmofágica, que a medida que crece va devorando su entorno natural de un modo progresivo, consumiendo sus suelos más fértiles, sus aguas más limpias, sus peces más sabrosos, sus maderas más duras, sus mamíferos con mejores cueros o pieles, sus plantas ornamentales más impactantes… y, a cambio, le devuelve diariamente toneladas de basura, aire con humo y aguas descompuestas” (Claudio Bertonatti 2008). Esta afirmación, tristemente cada día se vive más cierta. En un mundo ya globalizado por la red del internet, podemos acceder a más información acerca de los desastres naturales que son causados por el hombre, derrames de petróleo en mares, tala de bosques completos, maltrato a animales y destrucción masiva de sus habitad. Por esto es necesario un cambio de conciencia en las personas, una educación ambiental adecuada para que cada persona ayude a generar un cambio positivo para el ecosistema.
La gente que vive en las grandes urbes, necesita pensarse como parte importante del mundo natural, y crear estrategias ambientalistas. De aquí es de donde puede partir la conciencia social para generar cambios en el medio ambiente.
Reciclar se ha vuelto una de las formas más eficientes para re-utilizar la basura, que en su mayoría son plásticos que tardan muchos años en degradarse. Pero no solamente el reciclaje, el uso de medios de transporte compartidos o que no contaminen como la bicicleta, pueden ser grandes soluciones a problemas serios de contaminación atmosférica. Encontrar formas más sustentables de vida, es una de las metas que debemos tener para generar el cambio.
Pelagic Life, antes mencionada, al toparse con el problema de la pesca de tiburón,  también encuentra gente que los protege, y han planteado una forma más sustentable a las comunidades pesqueras a través de la conservación de la fauna marina y el buceo con los diferentes fenómenos pelágicos. A través de esto, los mismos pescadores ven una mayor ganancia económica en la alternativa, y se vuelven los primeros cuidadores de las especies marinas. Acciones como estas son las que queremos ver, nos ayudara a involucrarnos para respetar a estas otras especies, para poder buscar una forma de convivir de manera igualitaria y pacífica.
Generemos propuestas, involucrémonos, pero antes que anda, seamos consientes de las acciones que ya existen, separemos nuestros residuos, cuidemos los espacios naturales que tenemos, plantemos arboles, cuidemos el agua, en medida de lo posible, dejemos de consumir tanto plástico. No hagamos caso omiso a las acciones destructivas como el tráfico de vida silvestre, no somos dueños de todo, somos parte de un todo. “La protección nace de conocer y querer estar ahí, en esos lugares de belleza indescriptible… Todo está ahí, pero no sabemos por cuánto tiempo” (Jerónimo Prieto 2014). No confundamos el valor de las cosas con el precio de ellas, porque cuando llegamos fatigados a la cima de un cerro y contemplamos con silenciosa satisfacción un paisaje infinito ¿cuánta plata está en juego? El valor de estas pequeñas cotidianidades, lo sabemos.
Apenas estamos rozando la superficie, solo estamos rozando el cambio. Actuemos diariamente, aportemos nuestro granito de arena, porque estoy segura, que pequeñas buenas acciones pueden cambiar el mundo.


Conclusión
Las normas de convivencia social, están reguladas por leyes que por gusto u obligación, debemos conocer para poder vivir en armonía no solo con nuestros semejantes si no con el entorno mismo. El artículo 21 del Código Civil Federal, nos dice que “la ignorancia de las leyes, no excusa su cumplimiento…”(Código civil federal, 2013, p. 3), por lo que es necesario estar informados acerca de las obligaciones que tenemos como miembros de una sociedad.
En una país como es México, rico en recursos naturales, debemos ser consientes que la acción humana, modifican el habitad en que vivimos. Conocer más sobre la biodiversidad que hay en nuestro país, y los problemas que afronta por culpa del hombre, nos hace reflexionar sobre los errores que podemos cometer por ignorancia o indiferencia. Nos lleva a preguntarnos cómo podemos ayudar, o que podemos hacer para mejorar el mundo natural en el que vivimos, sin embargo, no todas las personas buscan ayudar. Por difícil que pueda parecer, muchas de las acciones que realizamos cotidianamente, contribuyen a la destrucción del ecosistema. Sabiendo o no, las consecuencias son inevitables.
Estamos en un punto donde ya no podamos cambiar la situación para algunas especies, pero quizá si el compromiso humano se uniforma en toda la población mundial, podamos revertir la extinción animal. Quiero creer que estamos a tiempo, que podemos hacer una diferencia. Ayudemos diariamente, con acciones grandes o pequeñas, pero hagamos algo.

martes, 5 de abril de 2016

miércoles, 23 de marzo de 2016

¡Estudiante en linea! 

Definiría al estudiante en linea como un ser de una nueva generación; social, inquieto, dinámico y multitask. Siempre expectante y atrevido, con ganas de conocer mas. Esto gracias a las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Nos han ayudado a acrecentar de manera sustancial las formas de aprender y de compartir información. Son una excelente herramienta y también un reto mental, ya que a cada cierto tiempo, las cosas como las vemos en la pantalla, ya sea un monitor o un celular, cambian drasticamente aunque se empleen los mismos botones de acceso, siempre hay que estar al alba.
Otro reto que veo que podemos enfrentar, es la ortografía, no solo la acentuación adecuada, si no la forma de estructurar una oración para que sea clara y precisa, para que exprese de manera correcta aquello que pensamos o sentimos, y no se mal interpretada.

Este nuevo rol del estudiante, permite ser juez y parte a la hora de aprender. Es estudiante y a la vez, es maestro de sus compañeros que pueden aprender de sus conocimientos y esto se vuelve mucho mas enriquecedor , ya que ayuda a ambas partes. Se da cuenta la persona cuales son sus fortalezas y sus debilidades, a la vez que logra ser consciente de sus propios ritmos de trabajo. Brinda la posibilidad de ser auto organizado.

Todos estos procesos por los que pasaremos, nos permitirán ser capaces de valorar mas la información que llegue a nosotros, haciendo que le demos una mayor importancia a la fuente de la cual procede dicha información, y juzguemos si es correcta o no.


sábado, 27 de abril de 2013

San Blas

La sensación del mar por la noche, sereno, inmenso e infinito.

Pruebas de malesa


jueves, 17 de mayo de 2012

Hiedra


Esta imagen  la termine este año, pero la tenía guardada desde hace más de 5 años.

sábado, 7 de abril de 2012